Sensibilidad a los Alimentos
Yo sigo con el tema de cuestionar el por qué muchos doctores no le dan la importancia a la buena alimentación y nutrición. Y es que hay muchos casos comprobados de sensibilidad e intolerancia a los alimentos y que además están asociados algunas condiciones de salud como:
Reflujo
Constipación
Diarrea
Dolores de cabeza crónicos
Migrañas
Sinusitis
Artritis
Hipotiroidismo
Déficit de atención e hiperactividad
Diabetes tipo 1
Osteoporosis
Esclerosis Múltiple
Entonces imagina poder prevenir, poder mejorar la calidad de vida de los pacientes con estas condiciones ya desarrolladas, cuidando la alimentación? Y es que lo malo es que nosotros mismos queremos la pastilla mágica que lo cura todo. Sin esfuerzos, sin complicaciones, sin tener que invertir más…. Y claro, nuestros profesionales de la salud responden a eso.
Algunos de los alimentos más comunes relacionados con insensibilidades e intolerancias son el gluten, los lácteos, y los huevos. Otros también comunes, la soya, las nueces (en especial el maní), maíz, entre otros.
La sensibilidad a los alimentos ocurre cuando nuestro sistema inmune considera que la proteína de ciertos alimentos es una potencial amenaza para el cuerpo. Cuando esto sucede, las células de nuestro sistema inmunológico secretan unos químicos llamados citoquinas inflamatorias. Estos químicos mandan señales por todo el cuerpo advirtiendo del potencial enemigo, lo cual trae una cantidad de reacciones químicas que conllevan a procesos inflamatorios y enfermedad en nuestro cuerpo. Realmente cada cuerpo es distinto y produce diferentes reacciones químicas a los alimentos que consumimos. Cuando somos sensible a ciertos alimentos, literalmente nuestro cuerpo no quiere, no recibe, no puede con la presencia de dichos alimentos y reacciona, y una reacción no muy benéfica para el cuerpo. Como dice el Dr. Jeffrey Bland, nutricionista y bioquímico renombrado; “El alimento de uno, puede ser el veneno de otro”.
Es increíble los testimonios de las personas que después de años de estar con una condición de salud, pasando por muchos profesionales de la salud y probando cuanta medicina han podido, al final, el descubrir una sensibilidad hacia ciertos alimentos ha hecho que la persona mejore considerablemente, hasta lograr desaparecer su condición. Como por ejemplo una mujer que después de 10 años con : fatiga crónica, acidez, reflujo, bipolaridad, ansiedad y depresión, entre otras cosas, se le diagnosticó con un especialista en nutrición, intolerancia al gluten. Después de dos semanas con una dieta de eliminación, quitando por completo el gluten, los lácteos, los huevos, la levadura y la soya, la fatiga crónica de la persona había desaparecido. Su energía duraba 15 horas, cuando antes no podía ni con 5 o 6 horas.
Mañana hablamos del gluten, sus características y cómo en lo personal descubrí una intolerancia a esta proteína, que me ha llevado a mejorar mi capacidad de concentración y memoria. Vale la pena!!
Con cariño,
Catalina A.
fuente de información: “The Whole Life Nutrition Cookbook” p. 8 – 9 Alissa Segersten y Tom Malterre, MS, CN
Comparte esto:

Cata me gustan mucho tus post. Seguidor incondicional.
Guillermo