Cuál es tu motivación para cuidar tu salud?
Hoy estuve visistando una tienda de productos orgánicos y saludables. Y hablando con los dueños, comentábamos el boom que hay ahora con temas relacionados al bienestar, y la cantidad de tiendas de este tipo que han abierto en ciudades como Medellín, Bogotá, Pasto y Guadalajara y Monterrey (en mi querido México), sólo por mencionar algunas.
Por qué tanto auge? Qué les ha hecho a las personas interesarse tanto por su bienestar?
Basados en mi experiencia y en la experiencia de ellos con la tienda, llegamos a la conclusión que los dos principales motivadores o razones por las cuales las personas le dan valor a estas tiendas, y a otros servicios de bienestrar, como los míos ;) son:
1. Por convicción propia. Ya sea porque se ha convencido que un estilo de vida saludable les hace tener una mejor calidad de vida. También porque se sienten bien con el deporte, la buena alimentación o unos buenos suplementos alimenticios y una cosa llega a la otra.
2. La segunda razón es porque desafortunadamente algún familiar o persona cercana ha desarrollado alguna enfremedad degenerativa, y entonces se comienza a crear consciencia. Además porque en muchos casos se convierte en un tema de solidaridad. Si un miembro de la familia debe dejar de comer cares rojas, el resto de la familia lo hace. Y cuando menos uno lo piensa la familia entera se vuelve vegetariana…. porque una cosa lleva a la otra (lo que en este caso es excelente!!)
Pero la verdad de las cosas es que no quisiera que la segunda razón existiera. Me aterra pensar que el único motivador para que las personas se cuiden es porque las personas o alguien cercano a ellos desarrolla una enfermedad degenerativa. Son tantos los casos de personas y familias enteras que aún no crean consciencia, pero peor aún personas que están conscientes que su estilo de vida les puede causar daño a ellos y a sus hijos, y aún así lo siguen haciendo.
Hace un tiempo dije en un programa de radio que el azúcar es un veneno, y que darles azúcares y bebidas de cola (u otros refrescos) diariamente a los niños era igual que meterlos a una pesera con culebras venenosas. Tal vez exageré en mi ejemplo… tal vez no. Porque aunque no se ve, no se percibe el daño del azúcar… está ahí latente. Pero si constantemente estamos oyendo y leyendo que el azúcar refinado es así de malo, cómo es que seguimos dándole refresco de cola a nuestros hijos?
Para mi la respuesta es que falta una motivación. A lo que invito a todos es a buscar esa motivación, antes que sea demasiado tarde, y que esa motivación, sea una motivación negativa, como una enfermedad.
Con Cariño,
Catalina A.
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