Comida y otras adicciones….
Alguna vez te has preguntado por qué siente uno impulsos de comer o de seguir comiendo algo que sabemos que nos hace daño?
También seguro te has preguntado por qué hay personas que sabiendo que no deben comer ciertos alimentos lo siguen haciendo? Aún cuando saben que les hace daño?
Y es que esto no es exclusivo de personas con sobrepeso. He visto cuando personas que saben que la grasa, o los lácteos o los dulces le hacen daño, y aún así siguen consumiendo.
Hoy leyendo un artículo sobre la adicción a la comida, recordé las teorías sobre este fenómeno; y es que hay personas tan adictas a la comida, como personas a las drogas.
Se han hecho muchos experimentos con ratas, en donde a ratas que se les da de comer alimentos saludables y a la vez se le incorpora comida chatarra, van dejando a un lado la comida sana y se quedan sólo con el gusto y el deseo de sólo comer comida chatarra. Se les han incorporado mecanismos de alerta (mini shocks eléctricos) cuando tocan la comida chatarra y aún así prefieren sufrir el castigo que implica comer chatarra.
Está comprobado que hay alimentos que causan adicción, tales como los azúcares y ciertas harinas, e incluso los lácteos. Los lácteos contienen caseo-morfinas. Tipos de morfinas que estàn presentes en la caseína (proteína de la leches) y que como su nombre lo indica son muy adictivos. Y esto es fácil de comprobar, cuando comienzas a comer queso, no hay quien te pare!!
Nuestro cuerpo tiene unos mecanismos de recompensas inmediatas. Y en cuando comienza a detectar efectos placenteros con la comida, estos mecnismos se disparan, y nos ayudan a recordar lo bien que se siente comer ese chocolate. Pero además el cuerpo también tiene mecanismos para suprimir el apetito. Y esto en condiciones normales comienzan a dar señales de saciedad o llenura. Pero los supresores de apetito se apagan y pierden la batalla cuando el sistema de recompensas inmediatas está tan activo.
La industria alimenticia sabe esto, y cada vez va a querer que comammos más y más. Es por esto que debemos tratar de minimizar la ingesta de estos alimentos de manera consciente (así nos cueste trabajo y aunque hay trucos para lograrlo), de tal manera que no nos convirtamos o demos la pauta para que nuestros hijos se vuelvan adictos a la comida.
Con Cariño,
Catalina A.
Comparte esto:
Leave a Comment