A Quién Creerle?
Esta mañana me invitaron a una conferencia de nutrición, titulada “¿Comiendo Carreta?”, lo primero que pensé fue, wow! ahí estoy!!! todo lo que sea por seguir aprendiendo, pero viendo más abajo, las empresas y marcas que patrocinan dicha conferencia pensé…. mmm….. se me hace que va a ser la típca charla de nutrición, donde alguien profesional de la salud habla sobre los “mitos” alrededor de las harinas, de los azúcares o sobre los mitos de los conservadores. Y de seguro (por la publicidad de la charla) hablará que es un mito que necesitemos antioxidantes… que con la pura alimentación basta.
Y es que a estas marcas de alimentos procesados realmente les interesa frenar esa mala publicidad que se les ha hecho con toda esta corriente de bienestar que se está gestando en todo el mundo. Yo lo que esperaría es que en lugar de querer tapar con un dedo una realidad, podrían esforzarse a cambiar sus fórmulas, hacer alimentos comestibles, sin cosas que dañen al cuerpo humano.
Ahora bien! la pregunta es a quién creerle. Con tanta información que a veces se contradice. Seguro este conferencista va a decir que no a los suplementos, que con la alimentación basta. Cuando otras personas sostienen y comprueban que las tierras no tienen los nutrientes y que por lo tanto los alimentos de dónde van a recibir los nutrientes!
Hay tantas teorías nutricionales y dietas… unas que nada de lácteos, otra que si. Una que cuidemonos de la carne, otra la dieta Paleo… en los alimentos si que hay controversia, que si el aceite de coco, que es grasa saturada… que si el limón en ayunas o no… en fin así podrías estar todo el tiempo.
Entonces a quién creerle? Mi recomendación es que lean, y que se informen. y que a la hora de tomar decisiones de alimentación, de salud y de bienestar.. sigan su corazón, sigan su intuición. Estoy segura que esa no falla. Y que si van a una conferencia de un doctor como a la que me invitaron hoy, no por el hecho que sea profesional de la salud, tenga la verdad absoluta.
Cuando se trata de bienestar, el bienestar es personalizado. Y uno debe ir viendo qué cosas le van funcionando y qué cosas no le hace sentir bien. Ir viendo qué cosas te hacen sentido y qué cosas definitivamente por sentido común debes descartar. Pero claro! aprendiendo cada ves más sobre el tema o temas de bienestar.
Con Cariño,
Catalina A.
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