Dos nuevas anécdotas de bienestar que debes conocer

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almendras

 

Dos anécdotas que me sucedieron este fin de semana…

La primera, estaba dando un seminario de nutrición. Feliz, más de 40 personas interesadas en su salud y en poder hacer cambios en su estilo de vida. Y una señora, que iba con su hija adolescente me hizo la siguiente pregunta:

“Cuántas almendras es permitido comer al día?” Y al terminar la frase, hizo un gesto de “dígale a mi hija que es malo comer muchas…”. Y efectivamente no es bueno comer muchas… al igual que todo, siempre digo que todo extremo es malo! En particular con las almendras y otras semillas o leguminosas, es fascinante entender sus mecanismos de defensa. Son plantas y por lo tanto no pueden correr ante la prescencia de su enemigo o depredador. Pero si tienen mecanismos secundarios de defensa, desarrollando sustancias tóxicas en sus semillas. En el caso de las almendras, contienen una sustancia como el cianuro. Y si se comen almendras en exceso, no sólo nos deben preocupar la cantidad de calorías, también preocuparnos por una posible intoxicación. Al remojar las almendras, estas perciben el inicio de un proceso de germinación, cancelando la sustancia tóxica y eliminándola en el agua (por eso jamás debemos usar el agua del remojo de almendras o fríjoles o garbanzos) No es fascinante?

Mi respuesta concreta es. Al comer almendras, come lo que tu mano alcance a tomar una sola vez. Y disfrutarla con alguna fruta o verdura.

 

La segunda anécdota fue hoy, en el bazar del colegio de mis hijos. La conviviencia estuvo espectacular! Ustedes se imaginarán que puedo opinar de la comida. Sorprendentemente había muchas cosas rescatables, ya que no se limitaron solamente a ofrecer pizzas, perros calientes y hamburguesas. Había otro tipo de comida con proteínas de buena calidad y se podían hacer combinaciones interesantes y balanceadas. Algo que me llamó la atención es que no había agua, sólo gaseosas y una que otra limonada endulzada normalmente.

Me preocupa que estemos cayendo en la costumbre de las gaseosas… si hay algo a lo que yo le atribuyo un gran porcentaje de responsabilidad por la obesidad en México, es gracias a las gaseosas. Debemos comenzar a inculcar la sana costumbre de tomar agua. agua para todo y para todos…

Comencemos por casa. Una de las sugerencias que es más fácil de implementar es evitar tener gaseosas en casa. Por lo menos entre semana se disminuye su consumo. Y así poco a poco vamos acostumbrando a toda la familia a un estilo de vida cada vez más saludable.

 

Con cariño,

Catalina A.

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2 Comments

  • Maria Clara Serrano

    Hola Catalina, gracias por compartir estas anécdotas de bienestar. Me encanta tu webside. A mi también me interesa mucho los temas de bienestar. Te quería preguntar, el mismo consejo del consumo de almendras debe aplicar en el caso de las semillas de girasol verdad? Estas también deben ponerse en agua?

    • María Clara! Muchas gracias por escribirme y compartir el interés que tienes en el blog. Siempre la idea ha sido y será hablar sobre retos, desafíos y anécdotas que nos pueden pasar día a día en la búsqueda por el bienestar.
      En general la semillas es bueno sumergirlas en agua. Sobretodo si se van a consumir a buenas cantidades. En lo personal si como almendras o semillas de girasol sin sumergir para mi no es el fin del mundo. Pero si comemos diario es bueno remojarlas.

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