El Estrés Engorda
He conocido a muchas personas que intentan bajar de peso y no lo logran. Luego viene el desespero y la ansiedad de que no logran obtener los resultados, la angustia de qué puede pasar con la salud, y por último la negación.
Muchas personas dejan entonces de intentar, y lo que es peor, al dejar de intentar, vuelven a viejos hábitos alimenticios (finalmente nada me sirve…. pues entonces como) y por último la intolerancia. Ya no se permite que ningún miembro de la familia si quiera toque el tema de una nueva dieta, o de la situación de la persona con sobre peso.
Deja todo el mundo de intentar, y al final la salud de la persona está en juego.
Pero qué puede ser? por qué si la persona ha intentado consumir menos calorías, menos grasa, menos harinas, menos azúcar, no logra bajar de peso y coloquialmente se dice que hasta el respirar lo engorda.
Bien pues es que no es tan coloquial esta expresión sino completamente química. Literalmente el respirar los engorda. Pero no porque el aire engorde… sino por el estrés oxidativo que genera la respiración, y más la respiración rápida y continua de una persona que no hace ejercicio, o que por su peso, simplemente respira con dificultad.
Pero por qué es estrés oxidativo engorda? Todos los tipos de estrés que se producen por nuestro cuerpo (oxidativo, glicémico, etc), se producen en un afán de nuestro cuerpo de superviviencia. El estrés realmente no es malo, ya que nos ayuda a sobrevivir. Sin estrés duraríamos una pocas horas. Pero como el estrés, su misión principal es mantenernos vivos, va a hacer hasta lo imposible para que esto suceda, aún cuando esto implique comprometer otros aspectos de nuestra salud.
En el caso de personas con sobre peso, cuando el cuerpo percibe estrés, alerta a todo el cuerpo de que su vida puede corre peligro. Y cuando la vida corre peligro es porque o bien tenemos un animal detrás intentando comernos, o ya no va a haber más comida en el mundo.
Caso número 1: te persigue un animal. Tu cuerpo necesita energía inmediata para salir corriendo y, de dónde? Tu cuerpo es capaz de guardar glicógeno (energía en músculos e hígado) mismo que se desprende y se convierte en glucosa. Se manda a sangre para utilización inmediata.
Pero no existe en la vida moderna un tigre dientes de sable que te esté persiguiendo. Entonces la persona se queda con elevados niveles de azúcar, perdiendo masa muscular y concentrando esa glucosa que queda en la sangre en depósitos de grasa.
Caso número 2 ( mi favorito): Ya no va a haber más comida en el mundo. Si hay escasez de comida, el cuerpo actúa de manera inteligente, reduciendo la tasa metabólica para que la persona tenga un requerimiento de energía mínimo (piensa en un oso hibernando). De esta manera, se vuelve un experto en acumular grasa, para acumular energía a largo plazo y con pocas habilidades de quemar calorías (energía) porque el chiste es conservar esas reservas en caso de escasez de comida.
Esto se va volviendo crónico, un círculo vicioso del que hay que salir.
Es por esto que el estrés engorda, hace que nuestro cuerpo se quiera defender , y este sabe hacer muy bien su trabajo.
Por eso cuando alguien está en este círculo vicioso, contrariamente a lo que se piensa, sugiero dejar el ejercicio por unos días, para evitar mayor estrés oxidativo. Una vez se comiencen a nivelar otros tipos de estrés. Y e todo caso, evitar el ejercicio cardiovascular y concentrarnos en ejercicios que mejoren la respiración (yoga, ballet, taichi).
Cuando hay estrés de por medio, el viejo cuento de las calorías y planes de alimentación no sirven de mucho. Es necesario ver el todo y comenzar a atacar en puntos claves como lo es ese manejo del estrés.
Con cariño
Catalina A
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