Hablemos de Otro Tipo de Bienestar
Llevo ya dos días sin escribir, estuve metida en cuestiones de mi trabajo y dejé de escribir… y eso no me gusta… porque esto ha sido un diario de bienestar durante todo el 2015.
Creo que por lo mismo estaba bajita de forma esta mañana. Fue de esas mañanas en donde tu mente se cuestiona todo; trabajo, ejercicio, esfuerzos, clases, viajes, en fin….
Pero de todos modos, me alisté y salí. Tenía una reunión con un padre Carmelita. Soy católica por herencia, y de un tiempo para atrás me he desconectado, pero al llegar al centro de espiritualidad Carmelitano todo cambió. Los Carmelitas son una orden de sacerdotes católicos congruentes, coherentes y con un don de palabra. Conecté de inmediato, mi reunión no duró más de 10 minutos, y algo que parecía imposible coordinar con uno de los sacerdotes para este año, se logró. Salí renovada, conectada con algo más allá, una conexión interna muy especial.
No pretendo hacer de esto un escrito religioso, respeto las creencias de todo el mundo y estoy convencida que todos somos iguales, somos un templo de perfección y estamos conectados con una fuerza infinita.
Sólo quiero compartirles la experiencia que tuve de bienestar, al sentirme conectada con mi espiritualidad.
Siempre he creido y defendido el concepto de bienestar tridimensional. Hay que estar pendientes de nuestro bienestar físico (qué comemos, qué actividad física tenemos, cómo cuidamos nuestro cuerpo), pendientes del bienestar mental (qué vemos, con qué alimentamos a nuestro cerebro, manejo del estrés, etc.), pendientes del bienestar financiero (Qué tan saludable financieramente eres? o, Cuántos meses sobrevives sin tener un sueldo?) y por último pero no menos importante, pendientes del bienestar espiritual (tu conexión con el universo, el aire, el tiempo, la energía de las personas, etc.)
Y como salí renovada, conectada y feliz, avance grandes pasos en mi bienestar espiritual. Por eso quise hablar de esto hoy. Cuando encuentras ese bienestar, sientes un tipo de paz interior difícil de describir, pero que todos conocemos la sensación porque lo hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas. Y por qué no provocar más de ests momentos? Tal vez estamos tan preocupados por los otros tres tipos de bienestar, que este es el que más fácilmete abandonamos. Estamos preocupados por la dieta, el gimnasio, el banco, el taller al que quiero asistir…. y acaso pensamos, hoy qué voy a hacer para nutrir mi alma? Qué ejercicios hago para conectarme con el tiempo, la naturaleza, y el espacio? Muchas personas si lo hacen, cuando meditamos, hacemos yoga, leemos… pero es fácil desconectarse.
Hoy reconecté… y me sentí tan bien como si hubiera hecho un DETOX. Reconectemos con nuestra energía, trabajemos en nuestra espiritualidad, sintámonos bien. Verás cómo mañana las cosas fluyen mejor.
Con Cariño
Catalina A.
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