Trabajo vs. Estilos de Vida Saludables?

Trabajo vs. Estilos de Vida Saludables?

Comparte esto:
Facebooktwitterlinkedinmail

image

 

Hoy un viejo amigo me sugirió hablar sobre cómo mantener un estilo de vida saludable cuando estás trabajando, tienes tus horarios complicados y aparentemente no te queda tiempo de nada.

Me pareció una excelente idea, y más cuando al llegar a Bogotá, y al pasar por su centro financiero justo al medio día cuando todos salen a almorzar, y ver caras largas, otras con prisa, otras felices, otras con estrés en sus expresiones. Personas expuestas a largas y estrés antes horas de trabajo, con presiones laborales por todos lados, con estrés de que haya alguna fusión o llegue alguien más competitivo que pueda ocupar tu puesto, con presiones de carácter económico porque los sueldos suben poco, pero el costo de la vida crece como la maleza.

Cómo no estar estresados y no tener tiempo para pensar en “estilos de vida saludables”.

 

image

Bien, todo es un balance… Y por lo mismo es importante lograr esto. Aquí algunos tips:

– Aunque tengas horario fijo, agenda tu semana. Dedica un tiempo por las mañanas para leer, meditar, hacer ejercicio, tiempo para socializar con tu familia, desayunar con tus hijos, esposo o padres. Esto puede implicar un esfuerzo de madrugar más, y créeme, la cabo de una semana, vas a sentir los beneficios y más adelante será un hábito saludable que ya no dejarás.

– Prepara desde la noche anterior una lonchera. Llévate un snack con fruta o verdura y una proteína (queso, maní, almendras o nueces, garbanzos, etc.) lleva una botella con agua (plásticos BPA o vidrio). Esto para evitar la galleta o el palito de queso, o aquellos “biónicos” cargados de frutas, crema, leche  y azúcar. Bebe agua durante todo el día.

– Cómprate unas infusiones y bolsitas de te verde. Procura reemplazar algunos cafés por te verde o infusiones.

– Que el ejercicio sea n negociciable, así haya días de 1 hora de ejercicio y otros días de 25 minutos… “Just Do It”.

– Algunos días, lleva una ensalada preparada con tus propias manos, con vegetales crudos, lechugas varias, algunas nueces y otro tipo de proteínas y tu propia salsa de ensalada. El sabor lo das tu, por el entusiasmo con el que vas a hacer tu comida del día siguiente. Incluso con el incentivo que ahorras dinero al hacerlo. Otros días ve a almorzar, procura buscar alimentos de bajó índice glicémico (es decir que no disparen tus niveles de azúcar en sangre). Aquellas comidas predominantes en carbohidratos como papas, arroz, harinas, vegetales cocidos, y azúcares, disparan tus niveles de azúcar en sangre provocando altas y bajas de azúcar y generando falta de atención, falta de concentración y falta de productividad.

– Los problemas tienen siempre solución. Evita el estrés. La meditación te va a ayudar mucho con eso. Los problemas de oficina se quedan en la oficina. Cámbiate el traje cuando vayas para la casa. Llega con traje de tranquilidad, de alegría y renovado para tiempo de calidad con tu familia.

– Esta puede ser la más retadora. Busca segundas fuentes de ingreso. Al ver que tu ingreso no sólo es el de tu trabajo, sientes un alivio. Y entonces dejas de temer el perder ese trabajo. Eso te quita carga, baja tu estrés, trabajas con mayor libertad… Y en los casos que he conocido, las personas trabajan mejor y rinden más. Además pones un límite a tu jornada laboral. Paras de trabajar a la hora que debes para, así para tener tiempo para dedicarle a tus otros negocios, a la familia, a los amigos y a ti mismo.

Espero esto toque a muchos que me están leyendo, para que vayan creando un estilo de vida saludable que los lleve a tener la vida que han deseado.

Con cariño,

Catalina A.

 

pd.

Gracias Jorge W., Antonio G., Jorge V., Claudia R.  Por inspirarme a escribir este blog

Comparte esto:
Facebooktwitterlinkedinmail

Leave a Comment