El Reto: Comer saludable y a buen precio

Una vez, vi un documental, si mal no recuerdo fue Food Matters. Maravilloso documental sobre las problemáticas con respecto a la comida a la que estamos expuestos, los tratamientos médicos que no le dan la importancia a la comida como método efectivo de cura y donde critican no sólo los garandes monopolios de alimentos, también los grandes monopolios de las farmacéuticas.
En alguna parte del documental se hablaba del tema del precio. Y cómo una familia con escasos recursos en Estados Unidos, encontraba más barato alimentarse en un McDonalds que con una buena ensalada…. y si estamos hablando de orgánicos, ni hablar!!
El reto es comer saludable y a buen precio.
Cuando comienzas un estilo de vida saludable, eliminas muchas cosas de tu carrito de supermercado que son bastante costosas como los juguitos de “frutas” para las loncheras de los niños. Eliminas los cereales de todos los colores y animales habidos y por haber, eliminas tantas cosas que incrementan mucho a la canasta familiar. Y los reemplazas por cosas deliciosas (a las que el paladar de toda la familia se va a costumbrando poco a poco).
Pero, qué más debemos hacer? Porque no es un secreto que los huevos orgánicos o de gallinas libres y bien alimentadas son mucho más costosos que los huevos convencionales, y así con muchos otros ingredientes como las nueces, las almendras y muchas semillas.
Hay que ser creativos! Usando frutas y verduras de temporada y de la región. Usando verduras que se consiguen de manera local y siedo creativos con las ensaladas… y reemplazando ingredientes.
Hace poco, estaba siguiendo una receta y pedían Agar-Agar.. la que se considera gelatina vegetal… ideal para veganos. Es carísima! Entonces, pues pensé… ninguno de mis comenzales es vegano… entonces puedo usar gelatina sin sabor (normal de vaca) y así ahorrarme unos buenos pesos… más cuando sé que en Colombia el ganado sigue teniendo procesos muy limpios, comen pasturas y podría decirse que los derivados de la vaca son productos más salusables que en otros países. Ahora que si quiero de todos modos conservar la naturaleza vegana del postre, puedo usar semillas de chía (no son tan baratas, pero sin lugar a dudas más baratas que el agar – agar) y lograr esa consistencia gelatinosa.
El punto es poder ser creativos, conocer un poco sobre los alimentos, qué tipo de macronutrientes prevalecen (proteínas, carbos o grasas) combinar, improvisar y usar ingredientes maravillosos, locales, orgánicos pero que además cuidan la silueta de tu bolsillo.
Que el precio no sea una excusa para llevar un estilos de vida poco saludable!
Con cariño
Catalina A.
Comparte esto:
Leave a Comment